jueves 26 de enero de 2012

Doctrinas

A continuación les dejo un poema de Zel Cabrera, que evoca a la memoria de Ixtepec el pueblo que compartimos, a través de su blog: http://zelcabrera.blogspot.com/


Para Yeli, por cómplice de risas.



Desde una alejada banca de madera,

Yelitza y yo, fuimos un par de floreros de iglesia.

Los rosarios de los jueves,

y las plegarias en nombre del padre y del hijo

se hicieron hábito de voces

penitencia de nuestra corta edad.


Afuera del atrio de San Francisco,

supimos de pronto,

del día en el que el arroz nos bañaría de gloria

entendimos bien que la llaga divina en su costado

se nos haría en el corazón.

Llegaría pronto ese día

en el que una mujer reza un padre nuestro y cierra los ojos

seríamos abnegadas mujeres,

fieles esposas,

infelices amantes,

que duermen siempre en la cama del mismo marido.